jueves, 17 de junio de 2010

Y los gatos son todos unos perros.


Odio a todos los tíos del mundo que son infieles a sus parejas y no tienen los suficientes cojones para decírselo, al igual que odio a todas las tías del mundo que son cornudas y aún sabiéndolo lo siguen consintiendo.



Últimamente más de uno se quedaría perplejo si supiese en lo que pienso o en quien pienso. Hoy tengo el día un poco nostálgico.
Necesito que pase rápido esta última semana y poco que queda para empezar a disfrutar del verano como dios manda. Aunque admito que me da muchísima pena despedirme de todo esto y tener que vaciar de nuevo este piso hasta el curso que viene.

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